En Argentina conviven en góndola dos cosas que se parecen pero no son lo mismo: el medicamento de marca (el original del laboratorio que lo desarrolló) y el genérico (otras marcas que comercializan el mismo principio activo después de que vence la patente).
¿Qué tienen en común?
Lo central: el principio activo. Si el de marca contiene ibuprofeno 400 mg, el genérico también. La ANMAT regula que la presentación, dosis y forma farmacéutica coincidan.
¿En qué se diferencian?
- Excipientes: los componentes "neutros" (saborizantes, conservantes, vehículos) pueden cambiar. En la enorme mayoría de los casos no tiene efecto clínico, pero hay personas con alergias o intolerancias a excipientes específicos.
- Bioequivalencia: es la prueba que demuestra que el genérico libera el principio activo en sangre de manera comparable al original. La ANMAT exige bioequivalencia para algunos grupos terapéuticos (anticonvulsivantes, inmunosupresores, etc.), no para todos.
- Precio: el genérico suele costar entre un 30% y un 70% menos que el de marca.
¿Puedo cambiar siempre entre marca y genérico?
La ley 25.649 obliga a que la receta se haga por nombre genérico (no por marca), justamente para que el paciente pueda elegir. En la práctica, sin embargo, hay grupos terapéuticos en los que tu médico puede preferir que mantengas la misma marca durante un tratamiento — por ejemplo en epilepsia o trasplantes — porque pequeñas diferencias farmacocinéticas pueden importar.
La decisión es médica. Lo que Previta hace es mostrarte el listado completo de opciones con el mismo principio activo para que tengas la información cuando consultes.
¿Cómo encuentro las opciones más baratas?
En cada página de droga listamos todas las presentaciones comerciales ordenadas por precio. También podés filtrar por laboratorio o por presentación si tu médico te indicó una forma específica (jarabe, cápsulas, etc.).
Fuentes: Ley 25.649 de prescripción por nombre genérico; ANMAT — Disposiciones sobre bioequivalencia.